Hola,

«Cuando se enfrentaban a un peligro, los magos se quedaban muy quietos y empezaban a discutir para determinar a qué clase de peligro se enfrentaban. Cuando todos los integrantes del grupo se habían puesto de acuerdo, o el peligro se había convertido en muy peligroso o, harto de esperar, se había ido a otro sitio»

A vueltas con Mundodisco, por supuesto. Supongo que algún día tendré que dejarlo, o todas mis neuronas se volverán de color octarino. Aunque supongo que aún no ha llegado ese día.

El país del fin del mundo es el sexto de la serie de Rincewind de Mundodisco, o bien el número 22 en la serie de volúmenes escrita por Terry Pratchett sobre el mundo plano a lomos de cuatro elefantes a lomos de una tortuga gigante que viaja por el Multiverso... y todo eso.

Este libro comienza un poco después del final de Tiempos interesantes. El bibliotecario de la Universidad Invisible se encuentra aquejado de una gripe mágica, causada sin duda por su enorme exposición a las radiaciones mágicas de los libros de la biblioteca. Esta fiebre le está provocando una gran alteración en su campo mórfico, de manera que cada vez que estornuda, cambia de forma para adaptarse al entorno en el que se encuentra. Sin embargo, existe una cura (o al menos eso creen los magos) para que deje de cambiar de forma. Pero dicha cura tiene una pequeña pega: es necesario conocer el nombre real del bibliotecario. Y claro, dado que tras un accidente de magia el bibliotecario cambió de forma para convertirse en un orangután, éste no puede (ni tampoco quiere) decirles su nombre. De hecho, temiendo que alguno de los magos intentara devolverle su antigua forma humana (que no quiere ahora, porque ser un orangután tiene innumerables ventajas), se ha encargado de borrar su nombre real de todos los registros.

Los magos deciden recurrir a aquél que fue ayudante de bibliotecario y, probablemente, el único amigo que éste tuvo durante su estancia en la Universidad Invisible: el mago (es un decir) Rincewind; ya que si alguien puede conocer el nombre del bibliotecario, ése tiene que ser él. Sin embargo, Rincewind está algo ausente de la vida en Ankh-Morpork: ahora Rincewind se encuentra, por obra de un conjuro mágico fallido (que, por supuesto, no hizo él, sino que hicieron los magos de la Universidad Invisible), en el continente Ecks Ecks Ecks Ecks, una versión Mundodisquera de la Australia terrestre. El problema es que la aparición mágica de Rincewind ha hecho que se provoquen fluctuaciones en el tejido espaciotemporal, y por tanto dicho hecho ha provocado que el continente, ahora, resulte que nunca ha estado allí del todo. Y además, desde ahora, resulta que en Ecks Ecks Ecks Ecks nunca llueve. Esto implica que Rincewind se ve, de nuevo, obligado a sobrevivir como puede; hasta que un día se encuentra con un canguro parlante que le explica que, dado que él ha provocado todo este entuerto, él tiene que arreglarlo ¿o ya lo ha arreglado en el futuro? Esto de las paradojas espaciotemporales tiene su miga...

En la novela también se habla largo y tendido de la evolución, de la teoría del creacionismo, y de cómo se puede alterar el desarrollo de un ser (la típica cuestión de "matar a tu abuelo en el pasado"). Todo ello, por supuesto, a la manera de Terry Pratchett: con fundamento, pero también con humor.

En mi modesta opinión, tiene ciertos detalles que hacen que te pierdas, sobre todo si no estás familiarizada (como es mi caso) con el mundo y la cultura australianos. Supongo que conociendo algo más este lugar, la cosa ganará mucha gracia...

En fin, que me ha gustado, pero menos que otras de Mundodisco. Aunque me he echado unas buenas risas con algunos pasajes, eso sí que es cierto.

Un besote